historias de terror (hecho real)
1-
Jigsaw:
John Kramer, más conocido
como Jigsaw o Puzzle, es un personaje de ficción protagonista de la saga Saw,
cuyas principales características son los "juegos" que utiliza para
justificar sus acciones, está interpretado por el actor estadounidense Tobin
Bell, la primera película, Saw (James Wan), fue estrenada en 2004 y desde ese
momento se siguen estrenando secuelas cada año; Saw II (Darren Lynn Bousman),
estrenada en 2005, Saw III (Darren Lynn Bousman), estrenada en 2006, Saw IV
(Darren Lynn Bousman) estrenada en 2007, Saw V (David Hackl), estrenada en
2008, Saw VI (Kevin Greutert), estrenada en el 2009 y Saw 3D(Kevin Greutert),
estrenada en el 2010. Cada película se ha estrenado en vísperas de Halloween.
John es un ingeniero civil
a quien le apasionan las máquinas y dispositivos mecánicos, especialmente
aquellos que posean engranajes, cuerdas o contrapesos; John se ganaba la vida
trabajando en una clínica fundada por él y por su esposa Jill Tuck, mucho más
joven que él; el lema de John para su clínica era "aprecia tu vida".
Su vida era feliz, pero la pérdida de su hijo cuando Jill estaba embarazada
durante un robo por parte de uno de los internos en la clínica le causa un
terrible shock, ya que ese hijo (al que iban a llamar Gideon) suponía muchas
cosas para él. Por si esto fuera poco, un tiempo después del suceso, su médico
Lawrence Gordon, un médico hábil pero deshumanizado para con sus pacientes, le
diagnostica un tumor cerebral inoperable, siendo esto el punto culminante de su
depresión psicológica tras la muerte de su hijo; aunque esto parecía demasiado
sufrimiento, para su desgracia la compañía de seguros (cuyo director era Wiliam
Easton) le niega el permiso para un tratamiento que podría haber salvado su
vida. Aún habiendo hablado con Wiliam en persona, este se excusó alegando que
era un tratamiento demasiado peligroso, aunque la verdadera razón era
simplemente evitar a la empresa un desembolso monetario, aún a costa de la vida
de John.
Agobiado por los hechos
intenta quitarse la vida conduciendo hacia un precipicio y tirándose por él
dentro de su vehículo; asombrosamente sobrevive, pero la ironía es que, para
poder salvarse, se ve obligado a sacarse una barra de metal que atravesó su
abdomen, acto que para él significa renunciar a la concepción de su propia vida
que había construido a raíz de los recientes hechos y que interpreta como una
señal. John comienza a apreciar la vida e intenta que otras personas también lo
hagan, para lo cual deberá ponerlas a prueba en situaciones límites, donde solo
puedan salvar sus vidas sacrificando algo preciado para ellas, tal como le
ocurrió a él. Pero debe hacerlo inteligentemente; nadie aparte de él creerá que
no está matando. Necesita conocer a las personas normales lo mejor posible,
estudiar cada regla básica pero general que usan en sus vidas: reglas de
física, matemáticas, psicología, anatomía, mecánica, filosofía... una
instrucción exacta que usará tan minuciosamente como prepara mientras siga
vivo. Junto a ello, opera un cambio en su apariencia, volviéndola más personal,
simbólica y distintiva. Se basa en la imagen de su marioneta Billy, un producto
en el que trabajaba cuando estaba en la clínica. Lo usa para explicarle a sus
víctimas como pasar el juego, teniendo dos medios primarios: a través de un
mensaje audiovisual filmado con anterioridad, que es reproducido estando el
televisor o pantalla a la vista de sus víctimas; y mediante grabaciones en
pequeños casetes solo de audio, que las víctimas deben reproducir en grabadoras
puestas a su alcance.
En casi todos sus juegos se
advierte una regla común: obliga a las personas que pone a prueba a tomar la
"oportunidad" de salvarse y redimirse flagelándose o mutilándose de
manera dolorosa, de forma que solo quienes posean un genuino deseo de vivir
puedan superarlas, dado que antes de ser probadas son personas que viven o
sobreviven de un modo para él miserable o repugnante. El hecho de que lo
consigan o sean vencidos es lo único que deja en sus manos, sin embargo en
todos los juegos que John diseñó y llevó a cabo se respetó fielmente a quienes
salían vencedores y tal como se los hubo prometido quedaban en libertad. Una
característica de su modus operandi fue marcar a sus víctimas arrancándoles un
pequeño trozo de piel con forma de pieza de rompecabezas simbolizando así el defecto
que todos ellos poseen a sus ojos: una pieza faltante, es decir, una carencia
personal; es por esta costumbre que la prensa y la policía lo bautizaría como
Jigsaw (Rompecabezas).














